El mito de Sísifo

Blog de Celedonio Sepúlveda

Dale fuerte que a mi no me duele

sistema bancario Cuando vemos a una persona herida, ¿que hacemos?; si nos cruzamos con una persona necesitada o débil ¿como actuamos?.  ¿Le echamos sal en las heridas o nos aprovechamos del momento de debilidad? No creo que nadie normal se atreva en contestar afirmativamente, se ha de ser un macho cabrio o un hijo de su madre, para aprovecharse de la situación extrema del prójimo.  De hecho esta mal visto socialmente, incluso existe sanción ante la denegación expresa de auxilio.  Esto es así en la vida civil.

Sin embargo todo cambia cuando se trata de dinero y los actores son los protagonistas del sistema capitalista de mercado: los bancos y hacienda.

Cuando cualquiera de estos dos actores entra en escena, todo vale, en el caso de las entidades financieras casi todo esta permitido, y hacer leña del árbol caído es lo habitual, cuando las cosas te vienen mal dadas, la función del banco es estrujarte hasta la ultima gota, con usura, sin piedad y con el beneplácito de todos y la complicidad de los otros.  Y lo bien vistos que están.

El otro gran actor es Hacienda, su sistema recaudatorio no contempla piedad, cuando no puedes pagar o cometes un error lo pagas con los intereses y una sanción.  Sin piedad.  Puedes terciar pero necesitas un mediador,  y pero si las cosas te van mal ¿de que estamos hablando?

Estamos hablando de los pobres, y los pobres ¿a quien les importan? mientras exista clase media acomodada.

El dinero es alcalde y juez muy alabado,
es muy buen consejero y sutil abogado,
alguacil y merino, enérgico, esforzado;
de todos los oficios es gran apoderado.

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, Libro de buen amor.

Abril 21, 2008 Publicado por Celedonio Sepúlveda | Montañas, Piedras, Politica, Ripollet | , , , , , , , , | No hay comentarios

Al perro flaco todo le son pulgas

perroflaco.jpgEl otro día un amigo me comentaba, después de varios días sin vernos que había sufrido una inspección de Hacienda y la Seguridad Social, en total cuatro fornidos inspectores se personaron en su magnifica y opulenta oficina -su propia casa de 70 metros cuadrados- y empezaron a estudiar papeles y más papeles en busca del tesoro escondido, al mismo tiempo en la cocina, su señora preparaba una tortilla de patatas.
Tras mucho indagar, inteligentemente como cabe esperar, descubrieron el arca, pero, lamentablemente no había tesoro; en su lugar, como en la gran mayoría de nuestras arcas: una hipoteca.
Mi amigo la tenía reescrita con una última ampliación para hacer frente a los pagos de su empresa, quizás en un acto heroico por no dejar caer el único asidero de subsistencia que le queda.
Me contaba que los inspectores decepcionados, no sabe bien si por el fracaso o por un sentimiento de culpa, le decían que porqué mantenía una empresa deficitaria. Grandiosa pregunta.
Yo me hago otra: ¿Realmente Hacienda no sabe donde esta el dinero que le falta?
Me acuerdo de la película
LOS INTOCABLES en la escena en que el viejo policía le dice a Ness que todo el mundo sabe donde están las destilerías o los almacenes de licor pero que nadie se atreve a romper esa puerta.
CHACHI, para eso esta la de 300 euros de mi amigo, además él es buen chaval.

Diciembre 8, 2007 Publicado por Celedonio Sepúlveda | Realidad | , , , , , , , , , | No hay comentarios