El mito de Sísifo

Blog de Celedonio Sepúlveda

Lo político y socialmente correcto.

educacion Así pues, la barbarie ha acabado por apoderarse de la cultura.  A la sombra de esa gran palabra, crece la intolerancia, al mismo tiempo que el infantilismo.  Cuando no es la identidad cultural la que encierra al individuo en su ámbito cultural y, bajo pena de alta traición, le rechaza el acceso a la duda, a la ironía, a la razón – a todo lo que podría sustraerle de la matriz colectiva -, es la industria del ocio, esta creación de la era técnica que reduce a pacotilla las obras del espíritu.  Y la vida guiada por el pensamiento cede suavemente su lugar al terrible y ridículo cara a cara del fanático y del zombie. Alain Finkielkraut. La derrota del pensamiento.

Abordar en la historia humana una era distinta de la que acabada de terminar. Un orden del mundo en el que ningún Estado pudiera colocar un telón en torno a su población ni adoctrinarla sistemáticamente con ayuda de unas pocas ideas angostas y rígidas. Una época en la que reinaría un auténtico espíritu de paz porque las ideas circularían libremente de una nación a otra, y porque, en lugar de ser amaestrados, idiotizados y manipulados por las ideologías totalitarias, los individuos serian educados para servirse de su razón. Estas son ideas expuestas en noviembre de 1945 en la creación de la UNESCO.

La hipocresía y la falsa educación nos invade, nuestra sociedad desde hace alguna década idolatra y se apasiona por el dinero y el poder, el egoísmo y el individualismo han derivado en un espectáculo dantesco nunca antes visto y han ocasionado sin el mas mínimo escándalo social ni repulsa la mayor crisis económica financiera jamás conocida. Nuestra exquisita corrección social y política no invita a la más mínima queja, nos atuzamos los bigotes y procuramos mirar a otro sitio, el sitio donde esta lo nuestro. No queremos que nada ni nadie perturbe nuestra paz y nuestra corrección social, los sobresaltos están mal vistos y las exigencias políticas y la solidaridad forman parte de otra época y perjudican nuestro acceso a parte del pastel, estropeando la bacanal.

Estos mismos sentimientos han recorrido la historia más reciente con consecuencias desastrosas, la complacencia y la esperanza de que las cosas que perturban a los demás no nos afectaran o se arreglaran solas, es una posición que históricamente se ha pagado cara.

Las consecuencias de la situación actual no se han vislumbrado aún, nadie es capaz de predecir con acierto el final del túnel, ni el tiempo que tardaremos en salir de el, es lógico, pero tampoco se están tomando decisiones valientes ni tan siquiera acertadas que remedien o palien situaciones concretas. Y algunas de ellas lo único que pretenden es apretar un poco más el corsé de la incompetencia y la burocracia desmesurada, cuando lo que hay que hacer en momentos como los actuales es aflojar todo lo posible el corsé burocrático y normativo, es la forma de hacer a las empresas más competitivas y dotarles de su instinto de supervivencia, arrebatado gota a gota y año tras año, por el insaciable apetito recaudatorio de las instituciones y su numerosa clientela.

Mientras todo esto sucede, mientras los diferentes mundos sufren las convulsiones de tanta desmesura, unos por exceso y otros por defecto, la sociedad se mantiene políticamente correcta y nuestros lideres a base de inactividad y falta de compromiso no se equivocan por que no se implican, practican la política del avestruz, que por supuesto políticamente es la más rentable y aplaudida por el ciudadano votante.

Yo creo que no es el momento para la huida, hacerse el loco o ser políticamente correcto tampoco cabe, las situaciones difíciles han de diagnosticarse con total exactitud y llamarlas por su nombre y depende del ciudadano, en nuestras manos esta que las soluciones se apliquen en forma y tiempo, pero para ello hay que implicarse y quejarse. Es necesario manifestar lo que no funciona y exigir las medidas necesarias para ponerle solución, eso es la democracia y esa es la función del poder. La implicación en los problemas “mojarse” pese a no ser agradable es el único camino para salir de los momentos difíciles y evitar desastres futuros.

El té con pastas y lo políticamente correcto vendrá luego.

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marzo 6, 2009 Posted by | Montañas, Piedras, Politica, Ripollet | , , , , , , | Deja un comentario

El peligro de quedarse quieto

peligro Cuando la élite social y política hablan de la situación económica, lo hacen desde una perspectiva muy intelectual y muy cómoda, son análisis eclepticos y chovinistas, propios del té con pastas o de las reuniones del Tupperware. La situación es más difícil y complicada de lo que en apariencia nos pretenden mostrar, y tiene grandes raíces endémicas difíciles de erradicar, que parten de la clase política y se instalan en la sociedad civil, poco esfuerzo y compromiso a cambio de mucho dinero y poder.  Filosofías y resultados que poco tienen que aportar en las posibles soluciones a la economía real, que lo que mas necesita son respuestas comprometidas y decisiones audaces.

Los tiempos cambian y cada momento tiene unas características que lo hacen totalmente diferente a otro, comparar la crisis del 28 con la actual crisis financiera es totalmente anecdótico y resulta anacrónico, ni siquiera con las mas cercanas de los 90 también del ladrillo.  No tienen mucho en común, quizás el único elemento conductor de todas ellas sea su insistencia en machacar a las clases más humildes.

La situación actual no se tenia que haber dado, resultaba imposible hace unos meses, de hecho, la situación sigue siendo extraña, aún no tenemos asumido lo que ha pasado y lo que se puede avecinar si no hay nadie que se ponga las pilas y se las ponga a la economía.  Personalmente nunca pensé que una crisis como la actual fuera posible, no había nada, salvo los precios de la energía y los inmobiliarios, que formasen nubarrones, nubarrones fáciles de despejar con medidas de choque oportunas, que no se han realizado y que posiblemente no se lleven a cabo, y mira por donde, estalla la avaricia acumulada de los bancos y nos arrojan al abismo de la incertidumbre empapados del bouquet de sus vómitos, con el beneplácito y complacencia de la clase política, la acomodada.

Me preocupa la mezcla de algunos elementos propios de la situación actual, con el aditivo de la 00_CursoCrisis2007-08pasividad, no se ciertamente la función de los países emergentes y como saldrán de esta crisis que aún no les afecta, el paro, la superpoblación y la inmigración pueden resultar peligrosos en una sociedad global y de consumo como la actual, supone un agravio comparativo.  Pero lo peor para la economía y parece que nadie quiere verlo es el miedo de los bancos, tal es su pánico y su miedo, que no se fían entre ellos de buenos y honrados que son, y este miedo les hace olvidar cual es su función principal, y tienen congelados los prestamos de inversión y los créditos de financiación del circulante, el papel habitual en el trafico entre empresas no sirve de nada y hay que guardarlo en el cajón hasta el día del vencimiento provocando una cascada de compromisos fallidos que acabara agravando la situación por su efecto boomerang sobre el sistema financiero.

Quedarse quieto es hacerse el loco y reconocer la falta de recursos, la pasividad y los discursos no arreglaran la situación difícil de las muchas familias expulsadas del tren del consumo.

octubre 23, 2008 Posted by | Montañas, Piedras, Politica, Realidad, Sisifo | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario