El mito de Sísifo

Blog de Celedonio Sepúlveda

¿a donde vamos? ¿a donde nos llevan?

5chili¿Cuantas cabezas pensantes tenemos en los diferentes organismos oficiales y no oficiales, en España, en Europa? deben de ser miles y todos ellos muy bien pagados y con unos medios y recursos casi ilimitados, con dedicación exclusiva y con todo el tiempo del mundo y la tranquilidad suficiente para reflexionar  ¿y que es lo que nos ofrecen o proponen?  SENCILLAMENTE ESTUPIDECES BANALES O EVIDENCIAS PUERILES.

Del denominado estado del bienestar hemos pasado al estado de la escasez, tan solo en un abrir y cerrar de ojos, hoy alardeamos de un superavit y mañana nos encontramos con un déficit insoportable, realmente los mensajes mediaticos son absurdos y reflejan el poco entusiasmo y la poca dedicación al trabajo del que los pone de manifiesto.

Hace ya algunos meses largos, algunos valientes denunciaban el peligro de la burbuja inmobiliaria, pero todos, absolutamente todos los implicados, silbaban mirando hacia otro lado, mientras se llenaban las arcas de fabulosas ganancias, y el resto de agentes implicados negaban la evidencia en favor de alguna propina.

LA BURBUJA HA REVENTADO, por eso la crisis de confianza del mercado español sobre todo del sector inmobiliario, no es igual a la crisis de los precios de productos energéticos del resto de países  también incluida España.

El momento español esta marcado por la dramática caída de las ventas de pisos, ese es el principal problema, los auto-llamados inversores versus “especuladores” ya no ven en este mercado sus abultadas ganancias por contratar y resolver el contrato antes de escriturar, con el beneplácito del promotor.  Los compradores han llegado al limite de lo que pueden pagar en función de sus sueldos, el esfuerzo del comprador alargando infinitamente el tiempo de la hipoteca se lo ha ido apropiando el promotor con la subida indiscriminada y usurera de los precios, pero han llegado los tipos de interés y han dicho basta. Eso es otra.  Menuda payasada, intentar controlar los precios con los tipos de interés en una economía globalizada.  Menudas cabezas pasantes.  Es como aplicar quimioterapia a un resfriado, controlaran los precios pero mataran al paciente.  Como decía el otro: Que insensatez dejar la economía en manos de los economistas.

La mercancía no se puede quedar en los almacenes, hay mucha gente que la necesita y que esta dispuesta a comprar, pero las condiciones han de ser razonables, la promoción de viviendas ha de ser un sector industrial con leyes industriales. Se han de evitar agentes extraños y la anarquía reinante hasta ahora, las maneras de la fiebre del oro solo trae pan para hoy y hambre para mañana, y la riqueza es para los “espabilados” sin escrúpulos que pululan como chulos donde huelen dinero fácil.  El dinero de la promoción inmobiliaria no debe ser dinero fácil y en ello tiene mucha culpa nuestro gobierno y el ministerio de la vivienda.

Pongamos los medios, que el tipo de interés vuelva al orden del 2%, que las hipotecas se ablanden, que los gastos anejos a la compra de una vivienda para “VIVIR” sean los menos posibles, no vale ya eso de quien paga 40 millones no le viene de dos, que los precios de los pisos bajen un 30%, que las transacciones de suelo se miren con lupa, y la expulsión del sector de especuladores, intermediarios y vividores de las necesidades de los que realmente necesitan un piso.  ¿En la industria del automóvil existen tantos intermediarios y situaciones tan extrañas? No

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julio 13, 2008 Posted by | Montañas, Piedras, Politica, Realidad, Ripollet | , , , , , , , , , | Deja un comentario

¿Inversión o especulación?

inmob.jpgHemos llegado al fin, y ello a pesar de las múltiples advertencias y un sin fin de indicadores que lo presagiaban, la burbuja inmobiliaria ha pinchado, de los indicadores, el mas importante no parte de estudios ni estadísticas de esos que los lobbys del sector encargan a precios desorbitados y emplean a forma de santo santorun en conferencias y ruedas de prensa, no, el indicador más fiable en estos casos es el sentido común y la razón, la realidad que muerde de forma fría y contundente a todos los ciudadanos que por necesidad han tenido que ir al mercado inmobiliario.
Dejar claro antes de comenzar la importancia del concepto y su utilización, dirigido y utilizado, el concepto es un arma de manipulación tremendamente efectivo, y confunde cuando se mezclan de forma erronea en mercados de primera necesidad como el de la vivienda, una necesidad que viene reconocida en nuestra constitución y que de hecho tiene un Ministerio cuyas funciones son un misterio. Los conceptos son importantes y delimitan perfectamente el tema, en el sector de la vivienda solo hay dos agentes inversores, el promotor, como empresario que corre un riesgo, y el comprador final, pero solo el comprador que le dará el uso que tiene: el de vivienda. Al comprador de viviendas para alquiler lo dejaremos de momento en el limbo. Hay otro tipo de compradores que son puramente especuladores en un mercado de primera necesidad, alguien se imagina tolerable especular con el agua o el aire, o la educación, se imaginan especular con la sanidad, del mismo modo me resulta inaceptable especular con la vivienda y llamarlo con el beneplácito de todos inversión. Confundir los términos es confundir la esencia del problema.
Otro error es intentar calar el mensaje de que hay crisis, nada más erróneo, y menos en el sector de la vivienda, cuya necesidad no ha mermado sino que crece, la necesidad de vivienda es acuciante. Lo que el mercado ha determinado que debe llegar a su fin son los precios, al menos la escalada aberrante a la que nos tenia acostumbrados, los especuladores y los empresarios de dinero fácil han tensado tanto la cuerda -con el beneplácito de las administraciones- que la cuerda se ha roto.
La situación por tanto es una oferta a unos precios desorbitados y unos compradores que no pueden comprar, pero que están ahí, quien ya ha desaparecido es el especulador, ocupado en estos momentos en vender todas las viviendas que retiro del mercado a unos buenos precios y que tras la maduración ha multiplicado por 5 o más.
El mercado en estas situaciones tiene un elemento corrector claro, los precios hay que adaptarlos a los costes, como en cualquier industria, teniendo en cuenta el precio final que el mercado esta dispuesto a pagar. Tratándose de vivienda este proceso hay que hacerlo con exquisitez y respeto al derecho básico que supone disponer de una vivienda. Todo lo demás es puro atraco y desmán, en un sector que como industria es fundamental para cualquier país.

diciembre 12, 2007 Posted by | Montañas, Realidad | , , , | Deja un comentario