El mito de Sísifo

Blog de Celedonio Sepúlveda

El niño de los ojos tristes

fotopor Vivimos en una sociedad civilizada y democrática, adulamos la riqueza y el éxito, nos gusta la cercanía al poder político y económico, protegemos a nuestras familias y por encima de todo esta la seguridad de nuestros hijos y para ello la paz es el entorno menos hostil y mas adecuado.

Todo ello es bonito, sensato y egoistamente humano, apelando al animal que llevamos dentro es ley de supervivencia y por tanto se puede justificar.  Primero nosotros, luego nosotros y por ultimo nosotros.  El equilibrio no existe, el platillo de la balanza siempre ha de estar de nuestra parte.

La sociedad en la que trajinamos, nuestro primer mundo, esta basado en la depredación salvaje, pero eso si, hipócritamente civilizada, el consumo caníbal, el despilfarro descuidado, la agresión individual y colectiva a la naturaleza, la sordera ante los gritos y la ceguera en nuestras miradas, todo, absolutamente todo, esta justificado y perdonado, y para que no caigamos en la tentación de sentirnos culpables o culpabilizar a nuestros gobiernos, inventamos algunas mentiras y nos refugiamos en el engaño colectivo.  Donamos el 0,7, apadrinamos, incluso los más osados se afilian a alguna ONG.  Pero el Sol sigue sin brillar en esos ojos infantiles, tan infantiles como los de nuestros hijos.

Quizás sea utópico reivindicar nada que no sea el desarrollo de nuestras economías, quizás sea cierto aquello de que para que nosotros vivamos bien han de existir mundos de tercera, quizás sea mentira que donde comen dos comen tres, quizás sea verdad lo de nuestros abuelos cuando decían que el mundo no lo cambia nadie y siempre será lo mismo.  QUIZAS.

Quizás sea por lo imposible o por la impotencia por lo que nuestro planeta también llora, como ese niño de los ojos tristes, desolado por la brutalidad despiadada de los hombres y sus sociedades.

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marzo 14, 2008 Posted by | Aires, Montañas, Piedras, Politica, Realidad | , , , , , , | Deja un comentario

Vidas inventadas o de payasos

…”Cada hombre tiene su precio” dice Don Corleone en la novela El Padrino.

La mente humana esta repleta de mecanismos y misterios que hacen que las vidas o los comportamientos más repugnantes acaben justificandose, incluso se vanaglorien de ello.  Cuando se necesita justificar algún comportamiento nefasto, se inventa una mentira, el individuo se la cree y la conciencia en caso de tenerla queda tranquila, Al Capone, cuando fue detenido no entendia como la opinión publica lo tenia por criminal, según él, con todo lo que habia echo por la sociedad.  El mecanismo de crear una mentira, creersela como si fuese verdad y justificar una acción, es un hecho sencillo, muy efectivo y tambien muy utilizado.

Lo más sofisticado que he observado por la cantidad y la calidad de las mentiras que se han de generar y creerselas es la suplantación o la invención de una vida a la medida de la necesidad de tu estatus o tus ambiciones.  Si estas en politica sin ser politico y, necesitas justificar un pasado de izquierdas y comprometido, que justifique tu sueldo, solo tienes que inventarlo o copiarlo y punto, sin complejos, a base de repetirlo te lo crees y ya forma parte de tu pasado.  ¿Quien se molestara en averiguar nada?

Si eres un desafectado de la sociedad y el egoismo es tu identificador y el estigma que has de disimular, tranquilo, solo hay que ir de hipocrita y tratar a los demás como si fuesen imbeciles y si te preguntan dondé vives, contestale que el ladrón es él.

Este tipo de personas es conveniente alejarlas de nuestras vidas, son falsos y traicioneros con el silencio.  Son el tipo de persona que has terminado de hablar con él y conociendo que alguien te espera en la esquina para hacerte daño o destruirte, no te lo dirá,  si considera que comunicarlo puede interponerse en su egoismo, todo lo más que hara sera indicarte ese camino por si pensabas eludirlo.  Carroña.

diciembre 21, 2007 Posted by | Montañas, Realidad | , , , , , , | Deja un comentario

La traición

judas.jpgDe todos los conceptos deleznables surgidos de la inteligencia y el comportamiento del ser humano, existe uno que me produce verdadera repugnancia: la traición.
La traición no siempre es la misma, siendo repugnante en todos los casos, tiene grados y ciertos atenuantes, tenemos la traición por cobardía, por sobrevivir, por chantaje.., traiciones en contraposición de algo importante y como se observa es una elección entre vida o muerte, vida es igual a traición, por lo tanto es difícil criticar dicho comportamiento lastimero, no todos los seres son valientes o héroes, ni tienen por que serlo.
Pero la traición repugnante y en mayúsculas es la que se hace por mero capricho, por carácter, por egoísmo, por subir un peldaño en tu status, porque piensas que serás reconocido socialmente, por dinero, por fama, por una poltrona, en definitiva por que de persona solo se tiene el aspecto exterior, pero por dentro se es pura carroña, desperdicio humano y algo que la humanidad repudia por lo que de asqueroso tiene ese tipo de traición y por los males que históricamente ha deparado.
Lo curioso es que quien actúa de esta manera tiene un aspecto formal y hasta puede resultar simpático socialmente en su estado de letargo, mientras prepara la siguiente, son seres que se desenvuelven en la sociedad con normalidad y suelen pasar desapercibidos, en la mayoría de los casos tienen inteligencia y son listos, suelen ocupar puestos de relevancia en las empresas y en la política y tienen un estigma que los delata siempre, les importa un bledo los demás, nunca se mojan ni se comprometen si no sacan provecho.
Seguramente cada unos de nosotros tenemos identificado como mínimo a uno de estos bichos repugnantes. En la historia se encuentran por miles.
Un consejo: procurad alejaros de sus cantos seductores.

diciembre 9, 2007 Posted by | Aires, Montañas, Ripollet | , , , , , , , , , , | 3 comentarios