El mito de Sísifo

Blog de Celedonio Sepúlveda

¿Porqué me gritas si no te oigo?

gritos Una de las cosas más agradables para las personas normales y con cierta sensibilidad, es sin duda, el silencio y luego la conversación, la capacidad de razonar y comunicarse con los demás sin estridencias y sin agresividad es tarea bella y por bella en desuso. Si caer en la cursilería o la hipocresía, es tarea muchas veces complicada y ardua.

Nuestro interlocutor puede ser un modorro y su cualidad más sobresaliente la sordera, posiblemente nos haga perder los nervios y salgamos del intento nerviosos y un tanto estresados. Si a quien tenemos enfrente a pesar de tener dos orejas no escucha es como el modorro pero al revés, no sirve de nada, es más sencillo un monólogo.

La contrapartida a toda esa frustración de mantener una comunicación provechosa, la tenemos en la soberbia que nos rodea cada día cuando salimos a batallar en el mundanal ruido, hay un exceso de alerta, demasiada gente con las orejas tiesas y la adrenalina cargada, predispuesta al grito y la recuperación de los instintos primarios y mostrarlos con todo su esplendor,en un descuido por mantener a flote las cualidades que nos hacen más sociables y en el fondo más personas. Hay quien empieza a culpar a la falta de lluvias, encuentran en la bajada de los pantanos el motivo de la falta de entendederas. Yo no lo veo claro, pero tampoco tengo una explicación mejor.

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marzo 29, 2008 Posted by | Aires, Montañas, Piedras, Politica, Realidad, Ripollet, Sisifo | , , , , | Deja un comentario

La inteligencia

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Sample007 El agua es agua,  la inteligencia sólo es inteligencia. Pero así, como el agua tiene unas características concretas en función de su origen, de su roce entre piedras, del lecho por el que ha sido guiada, de la porquería con la que ha sido contaminada. Así, también la inteligencia tiene diferentes matices y sensibilidades, depende de su origen, de los componentes que la han ido formando. Hay una inteligencia apta para la ambición, otra para la política, otra para el arte, otra para las ciencias, unas más duras y otras más blandas, pero todas validas. La dificultad reside en saber que clase de agua debemos beber, no todas son iguales.

Hay unas inteligencias con más prestigio que otras, unas más deseadas y con más posibilidades de triunfar en el hábitat natural y salvaje. Pero la inteligencia de cualquier clase, como el agua, si nadie la aprovecha, al final desaparece en la gran inmensidad del mar. Deja de existir.

enero 23, 2008 Posted by | Aires, Montañas | , , , , | Deja un comentario